Lavado: Lava a mano con agua fría y un detergente suave para lana. Sumerge la prenda con cuidado, déjala en remojo no más de cinco minutos y aclárala bien. Elimina el exceso de agua sin retorcer las fibras. Sécala a la sombra y en horizontal, no la cuelgues en perchas. Ventilación: Ventila la prenda después de cada uso para evitar la acumulación de olores.
Evitar el sol: Evita la exposición directa a la luz solar.
Limpieza de manchas: Limpia las manchas de inmediato con un paño húmedo.
Guarda: Fuera de temporada, guárdala en una bolsa de plástico para ropa, bien cerrada y con elementos naturales dentro como lavanda o café.
Recuperar la forma: Utiliza una plancha de vapor o una máquina de vapor para aflojar las fibras de alpaca y ayudar a que la prenda recupere su forma original.
Las prendas de alpaca pueden durar décadas sin perder su forma, color o brillo














